A Raúl le ofertaron una camioneta, una Toyota Hilux reluciente, modelo 2010. Él conoce mucho de vehículos, y cuando recibió los papeles (certificado de informe de dominio, constancia de la planta verificadora de la Policía, etcétera), todo parecía estar en orden. Así que Raúl pagó $ 154.000 a cambio del vehículo.

Sin embargo, ni el ojo avezado del hombre, acostumbrado a estos trámites, detectó que le estaban vendiendo una camioneta "melliza". A los pocos días, la Policía secuestró la Hilux, y Raúl se quedó con las manos vacías.

Y este no fue un caso aislado. Cada mes, según estimaciones de expertos de la fuerza, se colocan en el mercado automotor tucumano unos siete vehículos "duplicados". "En este tipo de delitos, hay organizaciones muy bien aceitadas por detrás. La mejor forma de combatirlas es con el conocimiento", advirtió el subcomisario Gustavo Orellana, segundo jefe de Sustracción de Automotores.

Duplicados

Un auto "mellizo" es la copia exacta de otro que está bien, señaló Orellana. "A un auto sustraído le colocan el número de chapa patente, de chasis, de motor y de grabado de cristales que un vehículo de la misma marca que está en condiciones regulares. Así, van duplicando los rodados, y llegan a crear hasta ?cuatrillizos?", detalló el policía.

Estos automóviles, camionetas y hasta camiones son ofertados luego como si estuvieran en regla. "Entonces, se producen los fraudes. La mayoría de las veces, se concretan por falta de conocimiento", dijo Julio Omar Quesada, gerente de Gemsa Automotores.

Orellana detalló que, por lo general, los vehículos "mellizos" son traídos desde Buenos Aires. "En Tucumán, logramos bajar la cantidad de sustracciones a una o dos por mes, en promedio, cuando en años anteriores había más de 20 hechos en ese período", agregó el policía.

Así, una vez que el auto está en manos de la organización, comienza el proceso para "lavarlo". "El verdadero cabecilla nunca aparece en esto. Es como una verdadera empresa, pero que trabaja de forma ilegal. Hay una persona que roba el vehículo; otra que lo hace ?mellizo? con la documentación; alguien también se encarga de la parte física, como la pintura y la chapa patente. Por último, otros se ocupan del traslado y de venderlos. Para eso, utilizan individuos con mucho carisma", relató.

Quesada remarcó que es importante tomar precauciones a la hora de adquirir un rodado. "Ninguna persona está exenta a ser víctima de estafa en estas circunstancias. La ventaja que tenemos los concesionarios oficiales es que contamos con mayores posibilidades para verificar la procedencia y la documentación de los vehículos que vendemos", advirtió. Y añadió: "nos enteramos de la falsificación de documentos 08, pero en estos tiempos también se puede falsificar documentos 02 y casi de cualquier tipo. Por eso, realizamos peritajes rigurosos".

Alberto Príncipe, titular de la Cámara de Comercio Automotor, se mostró preocupado por esta clase de delitos. "Indudablemente, es una defraudación que tiene una continuidad alarmante. En ocasiones, sucedió que socios de la Cámara compraron un vehículo al que posteriormente les llegó el pedido de secuestro porque era un ?mellizo?", dijo. Además, aclaró que estos delitos se producen en todo el país. "No hay una zona en la que exista una mayor influencia que en la otra", dijo.

Orellana les aconsejó a las personas que ellas mismas concreten o supervisen todo el trámite. "También se puede acudir a agencias o gestores reconocidos o recomendados por alguien de confianza", indicó.

Se estima que en lo que va del año se colocaron unos 42 vehículos en el mercado negro. Los precios que se pagan por cada rodado, según expertos, van desde los $ 10.000 hasta más de $ 150.000. Por eso, se calcula que cada año estos delincuentes obtienen cifras millonarias.

Sin embargo, muchos damnificados no se dan cuenta de la estafa hasta que la Policía detecta la irregularidad, tal como le ocurrió a Raúl. Y, cuando esto ocurre, lo que parecía una atractiva oferta se convierte en la peor inversión.